Dar
Dar es un acto voluntario y personal. Nadie está obligado, nadie lleva la cuenta y nadie mira quién da y quién no.
Lo que se da aquí, aquí se queda
Tu ofrenda sostiene lo que hace posible cada domingo: el lugar donde nos reunimos, el sonido, los materiales, los encuentros de mujeres y jóvenes, los eventos y la ayuda que damos a familias de la comunidad cuando alguien está pasando por un momento difícil.
No pedimos donaciones por teléfono, no presionamos a nadie desde el altar y no publicamos listas de quién dio. Damos porque queremos, no porque nos lo exijan.
«Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.»2 Corintios 9:7
Dos formas, ninguna complicada
En el servicio
Durante el servicio dominical hay un momento de ofrenda. Puedes dar en efectivo, con total discreción y sin que nadie tome nota de nada.
Domingos 10:30 AM · Av. Unidad Nacional y De la Caoba, Latacunga
Por transferencia
Si prefieres dar desde el banco o no puedes asistir, escríbenos y te compartimos los datos de la cuenta de la iglesia al momento.
En qué se usa lo que damos
Nos parece justo que sepas a dónde va cada dólar antes de darlo.
El lugar
Arriendo, servicios básicos y mantenimiento del salón donde nos reunimos.
El servicio
Sonido, proyección, instrumentos y todo lo técnico que hace posible el domingo.
Los encuentros
Conferencias de mujeres, encuentros juveniles, bautizos y actividades del año.
Ayuda social
Apoyo puntual a familias de la iglesia y de la comunidad que atraviesan una necesidad.
Gracias por sostener esta casa
Cada ofrenda se convierte en una silla más, un encuentro más y una familia acompañada. Gracias por hacerlo posible.